lunes, 30 de enero de 2017

Primera ruta literaria "Mursiyya" - FOTOS

El pasado sábado 28 de enero de 2017 realizamos en Murcia la primera ruta literaria "Mursiyya, el talismán del Yemení".

Cártel del evento
Organizada por la agencia de viajes Murcia Tours (teléfono 629 25 34 63) y Taller de prensa nos reunimos en la plaza Mayor de Murcia a las 17:00 horas con exquisita puntualidad.
Ana, de Murcia Tours, presentando la ruta
La ruta duró una hora y media y recorrimos algunos de los puntos principales que de alguna manera, y sobre todo por la acción de los personajes en la trama, aparecen en la novela. Todo ello lo hicimos siguiendo las que fueron las dos principales calles de la ciudad de Murcia en el siglo IX.

Por cierto, repetiremos la ruta en más ocasiones. Podéis obtener más información en Murcia Tours (teléfono 629 25 34 63).

Fotos tomadas durante la ruta

A continuación mostramos las fotos, la mayoría cortesía de Nuria del Monte, que fue tomando instantáneas durante diferentes momentos de la ruta.





















Fotos tras la ruta
Después de la ruta departimos con los participantes de la misma y el autor firmó ejemplares de "Mursiyya, el talismán del Yemení" y se fotografió con los/as lectores/as. Aquí algunas fotos.







Y esto es todo por ahora.

lunes, 23 de enero de 2017

Abd Allah, gobernador de Valencia

Volvemos con otro de los personajes reales que aparecen en la novela "Mursiyya, el talismán del Yemení" (editorial Dokusou) y que vivió a finales del siglo VIII y principios del siglo IX (durante el emirato de al-Andalus, no confundir con épocas posteriores como los reinos de taifas).

¿De quién hablamos hoy?

Esta vez se trata de Abd Allah, que ejercía de gobernador de Valencia en los últimos años de gobierno del padre de Abderramán II (el emir al-Hakam I) y durante los inicios de la guerra civil en Tudmir (provincia de Murcia y aledañas). Hablaremos de él muy brevemente, pues su intervención en la novela "Mursiyya, el talismán del Yemení" también es breve, aunque no por ello menos importante.

Antecedentes

Este Abd Allah fue un poco rebelde. Era tío del emir de al-Andalus al-Hakam I y se rebeló en Zaragoza contra este. Ya lo había hecho anteriormente (lo de rebelarse) contra el anterior emir, Hisham I, a la vez que lo hiciera Suleyman en Mérida (este, con menos suerte que nuestro protagonista, pues su cabeza fue entregada en una bonita caja al emir traicionado).

Finalmente, como premio a su constante rebeldía, o más bien para satisfacer su ambición y que no molestara más, parece ser que fue nombrado gobernador de Valencia.

Ambición sin límites

Según las crónicas, este ambicioso hombre quiso aprovechar la muerte de al-Hakam I, para hacerse con el poder en Córdoba y así gobernar todo al-Andalus como emir. Debió de pensar que ser familia del difunto emir le otorgaba ese derecho y que podría aprovechar los primeros momentos del gobierno del heredero del trono para derrocarlo. No en vano, Abderramán II, recién aterrizado en las labores de Estado, debía demostrar su valía a la vez que afianzar su poder y hacerse con los complejos mandos del aparato estatal. Unos meses de debilidad que había que aprovechar antes de que pasara.

En Mursiyya y Tudmir  

Con semejante mezcla de ingredientes solo podía suceder lo que a continuación contamos: el gobernador de Valencia reunió un ejército propio e intentó, nuevamente, rebelarse. Esta vez, como apuntábamos, contra el recién nombrado emir Abderramán II. Pero antes, para recabar apoyos, pasó por Tudmir, donde una guerra civil entre Yemeníes y Mudaríes se estaba gestando. Allí encontraría su final, probablemente en Lorca. Y pocos lectores imagináis cómo fue su muerte. Lo descubriréis en la novela.

martes, 17 de enero de 2017

Fotos del encuentro en la Tetería Triskel

(Artículo en proceso de edición)
El lunes 16 de enero de 2017 el autor de «Mursiyya; el talismán del Yemení» (editorial Dokusou), Sergio Reyes, tuvo el enorme placer de charlar con buena parte del club literario Triskel, que se reúne en la Tetería Triskel de Lo Pagán (Murcia).
El escenario
Por cortesía de Nuria del Monte Márquez, disponemos de estas fotos que a continuación podéis ver:

Público y ambiente general
Aquí podemos ver a parte del público asistente al evento (otros pidieron no ser fotografiados, cosa que respetamos):



Algunos momentos de la charla







Intervenciones y/o preguntas del público con su correspondiente respuesta




Firmando ejemplares y posando con los lectores
Por último, el autor firmó ejemplares y se fotografió con los lectores que así lo desearon.






Y esto es todo por ahora (creo que no nos dejamos a nadie).

lunes, 9 de enero de 2017

Álvaro y Eulogio, y otros martires cristianos del siglo IX

Hoy, nueve de enero, se celebra en nuestro santoral el día de San Eulogio de Córdoba. Por ello queríamos dedicarle una entrada a algunos personajes cordobeses del siglo IX que aparecen en algún momento de la trama de "Mursiyya, el talismán del Yemení" (ediciones Dokusou) en relación a dicho santo.

Nos referiremos, pues, a los martires cristianos cordobeses de mediados del siglo IX, empezando por el mismísimo san Eulogio de Córdoba y su compañero, amigo y biógrafo Álvaro y haciendo una breve referencia a otros que también aparecen en "Mursiyya, el talismán del Yemení", como Spera in deo, Flora, María, Perfecto, o incluso Adulfo y Juan. Estos dos últimos sufrieron su martirio en el primer cuarto de aquel mismo siglo, pero no por ello fueron menos importantes.

Álvaro y Eulogio
A Eulogio de Córdoba se le considera el último hispanorromano de la provincia romana conocida como la Bética. Muy conocido en la Córdoba y al-Andalus del siglo IX por su ardiente defensa del Cristianismo, su amigo Paulo Álvaro (más conocido como Álvaro), que también era sacerdote, se encargó de escribir su primera biografía, en la que ensalzaba las excelsas virtudes de su compañero.
Ilustración de Eulogio, cortesía de Francisco Miñano Pellicer
Eulogio escribió varios libros y/o documentos que fueron muy importantes para el Cristianismo de la época. Muchos de ellos los redactó en prisión, estando cumpliendo condena dictada por los gobernantes musulmanes de al-Andalus en virtud de su actitud religiosa que, obviamente, no se ajustaba a las leyes promulgadas por estos últimos. Algunos títulos escritos por Eulogio tanto dentro como fuera de la cárcel y aún conservados serían, entre otras, el "Memoriale sanctorum", el "Documentum martyriale", el "Apologeticum Sactorum Martyrum, o la "Passio sanctorum martyrum Georgii monachi, Aurelii atque Nathaliae".
Ilustración de Álvaro cortesía de Francisco Miñano Pellicer
En la novela "Mursiyya, el talismán del Yemení" podremos descubrir cómo se conocieron Álvaro y Eulogio en la escuela del abad Spera in deo, así como de sus respectivos martirios y el de los demás martires cristianos de la época, víctimas de la relativa intolerancia religiosa de los invasores musulmanes.

Spera in deo
Spera in deo era un abad que impartía cursos de Cristianismo y que, además de instigar a muchos cristianos de mediados del siglo IX hacia el martirio, influyó especialmente en Eulogio y Álvaro durante uno de esos seminarios. Para ello, tal y como podemos leer en "Mursiyya, el talismán del Yemení", Spera in deo mostró a estos algunas de sus obras, como el "Apologético contra Mahoma", y les habló sobre otros martires recientes como Adulfo y Juan.
Spera in deo impartiendo un curso, ilustración cortesía de Francisco Miñano Pellicer
Adulfo y Juan
Tal y como se cuenta en esta novela, poco antes de que el emir Abderramán II diera la orden de la fundación de Murcia (Mursiyya) dos hijos de padre musulmán y madre cristiana renegaron del Islam y se convirtieron al Cristianismo, para disgusto de su familia paterna que los denunciaron. La convicción de estos dos nuevos cristianos en sus ideales y en su fe sirvió de inspiración a Álvaro y Eulogio, así como a otros muchos cristianos cordobeses, para afianzarse en sus creencias y plantar cara al Islam que el emir y sus acólitos promulgaban.

La familia de Adulfo y Juan
Nos limitaremos a nombrar aquí a la madre y hermana de estos dos martires, que nacieron en Sevilla aunque fueron ejecutados en Córdoba. La madre se llamaba Artemia, y la hermana Aurea y también hablamos de ellas, aunque muy brevemente, en "Mursiyya, el talismán del Yemení"

Otros cristianos
Aunque en Wikipedia se puede ver un listado bastante completo de los cristianos que buscaron el martirio durante el siglo IX en Córdoba, en este artículo nos estamos refiriendo tan solo a los mencionados en la novela histórica sobre la fundación de Murcia de la que trata este blog. Además de los ya descritos, otros martires cristianos cuyo paso por la trama de "Mursiyya, el talismán del Yemení" es bastante limitada en comparación a la de Eulogio y Álvaro serían los siguientes:

Flora y María
Flora y María eran dos monjas que buscaron el martirio en el 852 d.C. A ellas estaría dedicado el documento martirial anteriormente mencionado (el "Documentum martyriale" de Eulogio de Córdoba).
Flora en prisión, ilustración cortesía de Francisco Miñano Pellicer
Isaac, Sancho, Pedro, Walabonso, Sabiniano, Wistrebundo, Hebencio y Jeremías
Son otros de los cristianos que buscaron el martirio en la Córdoba de mediados del siglo IX.

Perfecto
Perfecto era el nombre de un presbítero cristiano de la iglesia cordobesa de San Acisclo. Este cura juega un papel fundamental en el fin de otro personaje de la corte del emir, gracias a la maldición que contra el mencionado cortesano dirige. En aras de prevenir el spoiler evitaremos especificar de quién se trata y en qué circunstancias, ya descritas en la novela, se realiza la maldición.

Anulona
Era hermana de Eulogio de Córdoba. Y monja.

Recafredo
Para terminar hablaremos brevemente de Recafredo. Era el obispo metropolitano de Sevilla y como contamos en "Mursiyya, el talismán del Yemení" presidió un concilio en Córdoba, hacia el año 852 d.C. con la intención de frenar la ola de martirios que parecía haberse puesto de moda entre algunos cristianos. Para ello acordó durante aquel concilio condenar la búsqueda del martirio por parte de la santa madre iglesia, aunque dicha condena no surtiera el efecto esperado.

Y con esta relación de personajes cristianos reales del al-Andalus del siglo IX (para saber más nos podemos dirigir, entre otras fuentes, a la novela "Mursiyya", pues en este artículo, como en otros, tratamos de no extendernos para no desvelar datos importantes para la trama de la mencionada obra), nos despedimos hasta el próximo artículo.

miércoles, 4 de enero de 2017

Ziryab, el mirlo negro y otros de su entorno

Se podría decir que Ziryab era el Christian Dior del siglo IX d. C. ya que trajo una serie de modas y costumbres a la península que aún perduran y que se describen en la novela "Mursiyya - El talismán del Yemení" (ediciones Dokusou), donde también se recrea su llegada a al-Andalus, y su historia personal. Jugará, además, un importante papel en la trama de esta obra de ficción histórica.
Ilustracíón cortesía de Francisco Miñano Pellicer

También conocido por el sobrenombre de "El mirlo negro", debido al color de piel y su habilidad para el canto y la música, fabricó su propio laúd con las características adecuadas a sus necesidades artísticas, añadiéndole una quinta cuerda. Además lo tocaba con una uña de águila, en vez de con el habitual plectro de madera.
Ilustracíón cortesía de Francisco Miñano Pellicer
Se dice que, entre otras cosas (como modas a la mesa, en el vestir y en el peinado), trajo a Europa Occidental el primer juego de ajedrez, hecho que también se refleja en la trama de "Mursiyya - El talismán del Yemení" cuando enseña a jugar al protagonista de la obra.

Ilustracíón cortesía de Francisco Miñano Pellicer
Incluso traería recetas que aún se mantienen hoy en día, como la del Ziriabí (nombre que, como el lector ya habrá adivinado, se deriva del del protagonista del artículo de hoy: Ziryab).

Por cierto, tal fue su importancia en la sociedad del siglo IX que en una plaza de Córdoba hay un monumento dedicado a él.


Otros personajes
Otros personajes asociados a Ziryab y que intervienen en mayor o menor medida en la trama de la novela serían los siguientes:

Harún al-Rashid y Zobeida

Harún al-Rashid fue el quinto califa de la dinastía abasí de Bagdad. ¡Y el más famoso! No en vano fue inmortalizado en la famosa obra "Las mil y una noches" junto a su esposa Zobeida, entre otros.
Se cuenta que un concierto de Ziryab ante este gran califa fue la causa de que el "mirlo negro" acabase llegando a la península ibérica. Los detalles de esta historia se encuentran detallados en "Mursiyya - El talismán del Yemení", contados por el propio Ziryab a nuestro protagonista durante un viaje a Córdoba.

Ishaq al-Mawsilí

Ishaq era músico y fue el maestro de Ziryab en la corte bagdadí. Era, de hecho el favorito del califa anteriormente mencionado, hasta que ciertos sucesos que descubriréis en "Mursiyya - El talismán del Yemení" pusieron en peligro su posición. No podemos hacer spoiler.
Gazlán y Honaida
Erán dos esclavas del harén del califa Harún al-Rashid. Con la ayuda de estas concubinas nuestro querido Ziryab componía algunas de sus mejores melodías.

Abul Nasr Mansur

Fue un músico judío que vivía en Cordoba y que intercedió ante el emir al-Hakam I, convenciéndole de que invitara a Ziryab a establecerse en al-Andalus.